¿Sabes como actúa un sistema de retención ?

Vamos a empezar este artículo poniendo un ejemplo:
 
Imagina un coche que va por una carretera, al llegar a una curva el conductor está contestando un whatsapp y no la ve. El coche se sale de la carretera e impacta de frente a 70 km/h contra un gran árbol.
En ese preciso momento el morro del coche empieza a deformarse, suavizando en gran medida la  deceleración del vehículo.
 
¿Qué ocurre con el perro que iba suelto en el asiento de atrás durmiendo plácidamente?. Lo que pasará es que su cuerpo continuará a la misma velocidad a la que viajaba, saldrá despedido del asiento golpeando los dos asientos delanteros y continuando su camino hasta que finalmente choque contra el duro salpicadero de plástico.
 
¿Qué hubiera hecho falta para salvar su vida? , la respuesta es fácil,  un sistema de retención.
 
Un sistema de retención tiene el objetivo de proporcionar una detención controlada del perro, evitando que su cuerpo acabe golpeando en el salpicadero y además se beneficie de la absorción de energía por parte de las zonas de deformación programada del coche.
 
Esta detención controlada por parte del sistema de retención es posible porque conocemos de antemano cual es la superficie que va a detener el cuerpo del  perro. Para que sea efectivo el sistema,  además de resistente debe transmitir la energía a  zonas adecuadas del perro, cuanto mas superficie de apoyo tenga, menos probabilidades de lesiones tendrá.
 
También es importante que el sistema colabore en la absorción de energía del impacto, suavizando la deceleración.
 
Para ello nos aprovecharemos de la capacidad de estiramiento de las fibras textiles, deformación programada de piezas, compresión de materiales etc…
 
Hay que tener en cuenta que cualquier parte del cuerpo que no sea retenida directamente por el sistema de retención continuará a la misma velocidad a la que viajaba antes del impacto, hasta que sea detenida por la propia estructura musculoesquelética del perro.
 
Vamos a ver un ejemplo: Si el perro hubiera ido con una cadena muy resistente, de las de levantar cargas, atada sobre su cuello y firmemente anclada al chasis, el perro hubiera salido despedido hacia delante  hasta que la cadena se tensa y el cuello detiene su viaje, pero tanto la cabeza como el tronco y patas siguen su camino, hasta que sus huesos, ligamento y músculos detienen por completo ese avance.
 
El resultado de esto sería desgarros internos a la altura del cuello, daños directo de los eslabones de la cadena en la zona cervical etc….
 
Esto nos ayuda a entender que lo mas importante es que el perro no salga despedido, pero no a cualquier precio.
 
Debemos utilizar un sistema de retención que además de detener el avance de nuestra mascota, lo haga de la forma menos lesiva posible.
 
Para concluir, es importante resaltar que la posición en la que un perro va a soportar con mayores probabilidades de supervivencia un impacto en este tipo de accidente sería tumbado de forma transversal a la marcha y con el hocico mirando hacia la parte trasera del coche, siempre que esta posición vaya acompañada de un dispositivo que sea capaz de retener todo su cuerpo de forma simultánea.
 
Aunque  es una posición habitual en los perros,  no podemos controlar que vayan siempre así.
 
 
Esta situación es posible únicamente de dos formas:
  • En las plazas traseras con un transportín testado en pruebas de impacto.
  • En un transportín instalado en el maletero pegado al respaldo de las plazas traseras ( es recomendable el uso de una placa de poliespán entre el transportín y el respaldo para amortiguar el impacto)
El resultado sería comparable a la forma mas segura que hay para llevar a los niños, oséa , en sistemas de retención infantil a contramarcha.