Consejos para viajar en coche con nuestro perro: dónde y cómo llevarlo con seguridad

  • No existe una normativa que regule cómo debe transportarse y se deja a elección del conductor dónde llevar al animal y qué dispositivo de retención utilizar

  • Sergio Gascó, bombero especialista en rescates, da a NIUS una serie de recomendaciones para minimizar los riesgos al viajar con una mascota

Sergio Gascó es instructor de rescates y ha patentado un sistema de retención canina. NIUS

Casi una tonelada hacia delante. Es la fuerza que puede llegar a ejercer un perro de veinte kilos en un coche que viaja a 40 km/h en caso de sufrir una fuerte colisión. Es lo que explica Sergio Gascó, bombero e instructor de rescates desde hace catorce años en Valencia. El peso de una mascota, al igual que el de cualquier objeto que viaja en el vehículo, puede convertirse en un proyectil en caso de accidente.

Llevar un perro suelto o sin un dispositivo de retención adecuado es un riesgo para la mascota y, también para el resto de ocupantes del vehículo. “Pero no es fácil encontrar en el mercado sistemas de retención seguros”, explica Gascó.

Por eso él, que tiene una perrita desde hace siete años, se puso a trabajar hace seis en el diseño de un dispositivo que le permitiese viajar con ella minimizando los riesgos. Tras muchos ensayos y la colaboración de ingenieros y arquitectos, ha patentado el Sistema de Retención Canina (SRC), un dispositivo que ha superado la misma prueba de impacto frontal a la que se someten las sillitas infantiles. “Hemos conseguido que toda la fuerza se reparta desde la cabeza hasta la cola del perro, evitando que salga despedido y minimizando el riesgo de lesiones”, comenta.

A la espera de que su invento se empiece a comercializar en el mercado, Sergio Gascó da a NIUS una serie de consejos para viajar con las mascotas en coche de forma legal y, sobre todo, segura.

¿Qué dice la normativa?

Según explica Sergio, no existe una normativa que regule de forma específica cómo se debe transportar a una mascota. El único texto que hace referencia a ello es el Reglamento General de Circulación (RGC). En su artículo 18.1 dice lo siguiente: “El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos”.

Por lo tanto, se deja a criterio del conductor la elección de dónde llevar al animal y qué dispositivo de retención utilizar.

¿Cómo transportarlos sin que te multen?

Al no existir una normativa legal precisa, se considera legal el uso de cualquier dispositivo que impida que el animal interfiera con el conductor. “Todos los dispositivos considerados seguros son legales. Pero no todos los dispositivos, por el simple hecho de ser legales, son seguros”, afirma Gascó.

Por ello, al elegir el dispositivo de retención se debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Solamente los dispositivos que han superado pruebas de impacto pueden ofrecer un nivel de seguridad aceptable.
  • No existen dispositivos de retención homologados, puesto que actualmente no existe una normativa que regule la venta de estos dispositivos.
  • Hay que desconfiar de los productos baratos. El diseño y el tipo de materiales influyen en la seguridad de los dispositivos.

¿Qué es lo que nunca se debe hacer?

  • Nunca colocar a la mascota en el asiento delantero. Puede ser peligroso para ella y, además, puede distraer al conductor.
  • Nunca colocar a la mascota encima de los asientos traseros sin un dispositivo que sea capaz de retener su cuerpo en una colisión. En ese sentido, se descarta el uso de:
  1. Transportines de material plástico o que contengan cremalleras
  2. Jaulas metálicas
  3. Arneses de paseo.“Hay que descartar, incluso, los típicos arneses que se suelen vender en tiendas como específicos para coche. Este tipo de arneses no se han probado en ensayos de impacto. Están hechos de material poco resistente y se venden a precios bajos. Una forma de identificarlos fácilmente es viendo su forma de unión entre el arnés y el coche, ya que suelen usar una cinta regulable en longitud con un mosquetón que sujeta al arnés y una hebilla que se introduce en el mecanismo del cinturón de seguridad. Estos tipos de mosquetones y hebillas no suelen tener la resistencia necesaria, por lo que son incapaces de retener a nuestra mascota”, apunta Gascó.
  • Evitar dispositivos que vayan sujetos a los reposacabezas de los asientos. Éstos suelen denominarse “asientos de seguridad” pero, según este bombero, no lo son. “Ningún dispositivo que se asegure a elementos del vehículo, como los reposacabezas, puede considerarse seguro”, explica.
  • Si el perro va en el maletero, nunca suelto. La mascota deberá tener, además, una correcta ventilación. En todo caso, acceso al habitáculo donde van las personas.
  • Las rejas de separación no son recomendables. “Pueden causar lesiones graves a la mascota”, apunta.
El Sistema de Retención Canina (SRC) patentado por Sergio Gascó ha sido testado en pruebas de impacto.

¿Cuáles son las formas más recomendables de transportarlos?

Lo ideal es que vayan en el habitáculo donde van las personas. Siempre que las circunstancias lo permitan, lo más recomendable es que las mascotas no vayan en el maletero, sino en el habitáculo donde están las personas. Concretamente, en los asientos traseros.

  • A los perros de tamaño pequeño y mediano se les puede llevar en los asientos traseros utilizando un arnés o transportín que haya sido testado en pruebas de impacto o crash test. En el caso de los perros pequeños, si no disponemos de este tipo de arnés o transportín testados, podemos colocar un transportín de plástico en los pies del asiento trasero -detrás del copiloto-, retirando el asiento delantero para que quede bien asegurado.
  • A los perros grandes o en el caso de que las circunstancias impidan el uso de asientos traseros se les puede llevar en el maletero. Eso sí, teniendo siempre en cuenta que tenga acceso directo al habitáculo donde van las personas. En este caso, se colocará un transportín pegado a los respaldos traseros de forma transversal a la marcha, asegurándolo al coche con cintas de amarre, prestando especial atención al resto de objetos que vayan en el maletero. “El transporte de mascotas en el maletero proporciona un nivel de seguridad bueno, pero no elimina el riesgo de lesiones en caso de alcances traseros”, asegura Gascó.

En caso de accidente, ¿los seguros se hacen cargo?

Actualmente, los perros jurídicamente son considerados como cosas. Tienen la misma consideración jurídica, por ejemplo, que una maleta. Al no considerarse ocupantes, los seguros no los incluyen dentro de las pólizas. Pero existe la posibilidad, según el tipo de seguro, de poder contratar una cobertura aparte que incluya los gastos que pueda generar esa mascota en el accidente (facturas veterinarias, traslado al veterinario, indemnización por muerte). “Según la raza, la edad y su valor en el mercado se calcula la indemnización. Por eso, la valoración puede llegar a ser ridícula. Se sigue teniendo en cuenta como si fuera una cosa, un objeto”, afirma.

En opinión de Gascó, ese complemento en la póliza poco soluciona. “El seguro te va a cubrir los gastos una vez que atiendan al animal, pero sigue sin haber nadie que se haga cargo de la mascota en caso de accidente. ¿De qué me sirve eso a mí? Si yo tengo un perro, lo que quiero es que venga un veterinario, que se lo lleven a una clínica y lo traten hasta que yo salga del hospital u otra persona pueda ir a buscarlo”, comenta.