Cómo evitar el riesgo de cristales rotos en un accidente

Los vidrios que nos podemos encontrar en nuestro vehículo pueden ser de muchos tipos. En función de su material, características de fabricación e incluso la forma en que están instalados se comportarán de diferente forma en caso de accidente de tráfico.

Lo más común es encontrarnos con un vehículo que tenga la luna delantera de cristal laminado y pegado. En coches más antiguos el parabrisas era laminado, pero la forma de instalarlo no proporcionaba la misma resistencia en la unión del cristal a la estructura del coche.

El resto de cristales (ventanas laterales y el de atrás) también se instalaban de la misma forma.

Actualmente, todos los vehículos se fabrican con las lunas delantera, trasera y las laterales (solo las fijas) adheridas a la estructura por un compuesto químico, dotando de esta manera una mayor resistencia a impactos al vehículo.

El vidrio laminado y el vidrio templado son los vidrios más utilizados, pero también son los más fáciles de confundir.

 La principal diferencia radica en el método de fabricación.

Diferencias en su fabricación

Templado

El vidrio se templa a partir de vidrio básico monolítico, que se fabrica al tamaño requerido y luego se somete a un tratamiento térmico especial de «templado». El vidrio se calienta a unos 650 grados hasta que se plastifica y luego se enfría repentinamente con aire para obtener una mayor resistencia estructural.

Laminado

Por otro lado, el vidrio laminado consta de dos o más piezas de vidrio monolítico, que están conectadas por una o más piezas de PVB (polivinil butiral). Aunque generalmente se usa PVB, la placa intermedia también puede estar compuesta de resina, EVA o policarbonato.

Características

Templado

Laminado

En la mayor parte de los vehículos nos encontramos con la luna delantera laminada y el resto de cristales (incluso la luna trasera) de cristal templado. Aunque existen modelos de coches con ventanas laterales y luna trasera laminada, son poco comunes. El motivo es que la rotura de la ventana para poder salir del vehículo en caso de emergencia, por ejemplo si el coche cae al agua sería muy complicada.
 
Lo que vamos a encontrarnos en nuestro coche particular son la luna trasera y las laterales de cristal templado (son muy resistentes y en caso de rotura lo hacen en pequeños trozos, no en aristas tipo cuchillo).
El problema es que en muchos tipos de accidentes estos cristales salen despedidos hacia los ocupantes, tanto personas como mascotas.

La solución

Esto se puede evitar con la simple instalación de láminas solares por la parte interior de los cristales, lo que se conoce como «tintado de lunas». Solamente es legal su instalación en las ventanas y luna trasera, pero en las de conductor y copiloto se pueden poner transparentes.
 
¿Son fáciles de quitar para poder salir por la ventana una vez rotas?, la respuesta es SI, simplemente tenemos que empujar hacia fuera para que los trozos de vidrio pegados a lamina caigan al exterior del vehículo sin apenas aplicar fuerza.
 
La instalación de estas láminas puede tener un precio medio de 150 euros y es una buena forma de evitar que a tu perro le caiga una lluvia de cristales.